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4 preguntas a Florie Guillon, Directora de RSE del Grupo, sobre el balance de la estrategia RSE 2022-2025

En 2022, Groupe Roullier dio un nuevo paso adelante con una estrategia de RSE estructurada en torno a una ambición clara: convertir la responsabilidad social corporativa en un enfoque compartido y sostenible, plenamente integrado en sus actividades.

Esta dinámica se inscribía en la continuidad de las numerosas iniciativas ya impulsadas por las filiales, en consonancia con sus actividades y desafíos específicos.

Tres años después, esta primera hoja de ruta concluye con avances concretos, hoy reconocidos por EcoVadis, que sitúa al Grupo entre el 15 % de las empresas mejor evaluadas por la organización.

Más allá de los resultados obtenidos, este enfoque ha permitido sentar las bases de una ambición colectiva y preparar una nueva etapa: cambiar de escala para acelerar las transiciones del Grupo.

¿Qué valoración hace de estos tres años de estrategia de RSE del Grupo?

Este primer hito de una estrategia de RSE estructurada y basada en objetivos medibles constituyó una etapa fundacional para el Grupo. Nuestra ambición era, ante todo, poner en marcha un enfoque común, definir prioridades compartidas y proporcionar un marco para nuestras acciones, ya fueran nuevas o estuvieran ya en marcha dentro de nuestras actividades.

Tres años después, el balance es positivo. Hemos reforzado nuestra gobernanza, impulsado numerosas iniciativas en el conjunto de nuestras actividades y hecho avanzar la cultura de la RSE a escala del Grupo.

Pero, más allá de los resultados alcanzados, esta estrategia nos ha permitido sobre todo construir bases sólidas. Hemos aprendido a gestionar mejor nuestros retos, medir nuestros impactos, compartir metodologías comunes e integrar en mayor medida la RSE en nuestros procesos de decisión y formas de trabajo.

Esta primera hoja de ruta nos permitió alcanzar una nueva etapa. Hoy nos proporciona las bases necesarias para sostener una ambición más sólida y acelerar nuestras transiciones.

Según su opinión, ¿cuáles son los principales logros de esta estrategia?

Este enfoque ha permitido impulsar acciones concretas, estrechamente alineadas con los desafíos y las particularidades de cada actividad del Grupo.

Todas las actividades se comprometieron con una palanca de mejora del impacto de su oferta y todas registraron avances significativos, alcanzando o incluso superando sus objetivos en varios casos. Es el caso de TIMAC AGRO, que ha mantenido un 100 % de lanzamientos de productos tecnológicos destinados a maximizar la eficiencia de los cultivos al tiempo que mejoran su beneficio ambiental. Terresis aceleró de forma significativa la integración de materias primas recicladas en sus productos refractarios. Paticeo supera actualmente el 80 % de ingredientes estratégicos de origen francés, mientras que Phosphea ha logrado que su gama de soluciones comprometidas con el bienestar animal, la reducción de emisiones y la eficiencia alimentaria represente ya más del 10 % de los volúmenes vendidos.

La Industria plástica elevó al 12 % la proporción de materias primas recicladas incorporadas en sus productos. Esta trayectoria continúa, con objetivos ajustados para tener en cuenta la evolución del mercado y de las cadenas de reciclaje. Estas enseñanzas contribuirán también a definir las ambiciones de nuestra próxima estrategia, que ampliará esta reflexión a todo el ciclo de vida de nuestros productos.

En los ámbitos social y societal, la movilización también fue notable. Todas las filiales desarrollaron programas de formación interna diseñados por los propios colaboradores y reforzaron su compromiso con los territorios mediante acciones de mecenazgo, patrocinio o voluntariado de competencias. Esta dinámica se verá reforzada en la próxima estrategia, que continuará las acciones ya emprendidas al tiempo que abrirá nuevas líneas de trabajo relacionadas con el desarrollo de competencias, el compromiso de los colaboradores y nuestra contribución a los territorios donde estamos presentes.

Esta dinámica demuestra que la RSE no se basa en unos pocos proyectos emblemáticos, sino en el compromiso diario de los equipos en todo el Grupo.

No todos los objetivos se han alcanzado todavía. ¿Qué enseñanzas extrae de ello?

Esta estrategia ha permitido medir los progresos realizados, pero también muestra que algunas transformaciones requieren más tiempo. Aunque la mayoría de los objetivos se han alcanzado, otros exigen mantener los esfuerzos a largo plazo y se incorporarán a nuestra próxima hoja de ruta.

Es especialmente el caso de la seguridad. Se han logrado avances significativos gracias a la movilización de los equipos y al refuerzo de nuestras iniciativas de prevención: auditorías, rutinas de seguridad, jornadas de sensibilización, entre otras. La tasa de frecuencia de accidentes ha disminuido en dos puntos a escala del Grupo, aunque todavía no hemos alcanzado el nivel objetivo. Desde 2024, el marco interno de prevención se ha reforzado con estándares cada vez más exigentes para acelerar el proceso de mejora continua en todos los centros.

El acceso a la formación también constituye un área de mejora. Aunque el nivel se mantuvo estable durante el período, ahora queremos acelerar esta dinámica para seguir impulsando el desarrollo de competencias.

Por último, algunos desafíos, como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, forman parte, por naturaleza, de trayectorias a largo plazo. Estos tres años nos han permitido mejorar la fiabilidad de nuestros datos, comprender mejor nuestros impactos e identificar las palancas que tendrán un mayor efecto en los próximos años.

¿Cómo ha preparado la estrategia 2022-2025 el camino para la siguiente?

Esta primera estrategia nos ha aportado numerosos aprendizajes. Confirmó las palancas más eficaces, puso de manifiesto los ámbitos en los que debemos ir más lejos y reforzó nuestra comprensión de las expectativas de nuestras partes interesadas. Además, más de 200 partes interesadas fueron consultadas para evaluar esta primera hoja de ruta e identificar los asuntos más materiales para los próximos años, en coherencia con los requisitos de la directiva europea CSRD.

En definitiva, esta estrategia nos permitió construir los cimientos. La siguiente debe permitirnos cambiar de escala. Se inscribe en la continuidad del trabajo realizado, pero con una visión más amplia de nuestra cadena de valor y una ambición reforzada: acelerar las transiciones necesarias para el desarrollo del Grupo actuando sobre nuestras operaciones, nuestros productos, nuestros colaboradores, nuestros socios y los territorios donde estamos presentes.

Ante los desafíos climáticos, la escasez de recursos y la evolución de nuestros mercados, estamos convencidos de que el rendimiento sostenible dependerá de nuestra capacidad colectiva para transformar nuestro modelo. Esa es toda la ambición de esta nueva estrategia.